7/17/2017

¿Cómo es eso del "time in"?




Aprender a reconocer, nominar, influir, gestionar y canalizar las emociones es una tarea de toda la vida, pero una tarea que parte en la infancia. El enojo, la frustración, la tristeza y el miedo, suelen ser emociones difíciles de manejar para los niños y seamos realistas, para los adultos también, ¿Por qué para algunos adultos son tan difíciles algunas emociones y para otros no tanto? Parece que es en la infancia donde los caminos se separan.

A nuestros padres nadie les enseño a regular emociones, con suerte alguno tuvo alguien que hizo bien el trabajo, pero las malas prácticas, y el abandono fueron mayoría por muchas generaciones.

Los niños necesitan acompañamiento y en los momentos más difíciles es cuando más lo necesitan. Pero los niños no necesitan alguien que los trate mal en los momentos más difíciles, que les diga que son tontos, que los descalifiquen, que les griten y los amenacen, eso no regula, eso no educa. El "time in" es ofrecerle al niño nuestra calma, nuestra respiración, nuestras palabras de consuelo, es ocupar muy bien el lugar del adulto y pensar: ¿Qué necesita mi hijo?¿Cómo se siente?¿Cómo puedo ayudarlo? Ese es el lugar del adulto, entonces todo se hace más fácil y educar es el resultado de una forma de pensar, es ayudar- acompañar respetuosamente el proceso de descubrimiento de sus emociones y ¿cómo hago esto? Primero mirar buscando qué emociones están sintiendo, podemos ayudarles a ponerle palabras a sus emociones, también me he referido a buscar la cercanía que calme, esto es el time in, busca conexión no aislamiento, me quedo con mi hijo en el momento difícil, no lo dejo solo, y buscar la cercanía que calme, porque no todo los niños están cómodos en brazos o muy cerca, dependerá de muchos factores, la idea es quedarnos con ellos, tan cerca como sea útil, pero si nos dicen que nos vayamos con ira, demos un paso atrás y sigamos ofreciendo nuestra calma, (siempre pensando esto en preeescolares). Les podemos ofrecer palabras empáticas en relación a la situación cómo: "si a mi me hubieran quitado algo que quiero mucho, estaría muy enojado" o "cuando no puedo hacer lo que quiero todavía siento frustración" o también podemos doblar la empatía, contándoles sobre nuestra propia infancia, donde el tata, ocupa mi lugar y quien estaba muy molesto era yo mismo que ocuparía su lugar, y también es sano pararnos desde una posición humilde donde no voy a poder calmar ni regularlo todo, muchas veces es también solo acompañar su dolor.

Álvaro Pallamares
Psicólogo Clínico Infantil

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